Entender cómo funciona tu empresa antes de tocar nada.
No empezamos por la tecnología. Empezamos por sentarnos contigo a revisar cómo entra el trabajo, qué recorrido sigue dentro, quién interviene, dónde se pierde información y qué decisiones dependen hoy de una sola persona.
El negocio funciona, pero el empresario siente que tiene que estar en todo.
El problema no es falta de ganas. Es que la empresa ha crecido por encima de su estructura. Y lo que antes se resolvía con llamadas, memoria y buena voluntad, ahora genera estrés, errores y dependencia.
Revisamos el recorrido real del trabajo: desde que entra hasta que se cierra.
No preguntamos cómo debería funcionar tu empresa. Observamos y documentamos cómo funciona de verdad. Nos sentamos con las personas que hacen el trabajo y revisamos punto por punto.
Cómo llega el trabajo
Pedidos, consultas, solicitudes, reservas o incidencias. Por qué canales entran, quién los recibe, cómo se clasifican y qué pasa cuando nadie está disponible.
Qué pasa dentro
Flujo administrativo real: registro, validación, presupuesto, confirmación, preparación, seguimiento, coordinación entre áreas y cierre. Paso a paso.
Quién hace qué
Responsables por fase, dependencias entre personas, tareas que solo sabe hacer alguien concreto, puntos donde la cadena se rompe si esa persona falta.
Qué herramientas usáis
ERP, CRM, email, hojas de cálculo, carpetas compartidas, TPV, software de producción, documentación técnica o cualquier herramienta activa. Lo que funciona se queda.
Comunicación con el cliente
Confirmaciones, dudas, plazos, seguimiento, incidencias, documentación y postventa. Dónde se pierde información y dónde el cliente espera más de lo que recibe.
Cómo se hablan las áreas
Administración, comercial, oficina técnica, producción, almacén, sala, dirección, soporte. Cómo llega la información de un sitio a otro y dónde se atasca.
Información y archivos
Catálogos, referencias, certificados, fichas técnicas, históricos, facturas, contratos, plantillas. Dónde están, quién los mantiene y qué se pierde cuando alguien se va.
Dónde se pierde control
Tareas manuales repetitivas, información duplicada, retrasos, errores recurrentes, retrabajo, decisiones urgentes sin datos y dependencia de personas clave.
Un documento con lo que hemos encontrado y una propuesta concreta de qué hacer.
No entregamos un PowerPoint genérico ni una lista de ideas. Entregamos un informe con los procesos reales que hemos visto, los problemas detectados y una propuesta de implantación por fases con alcance y estimación económica.
- Mapa inicial de procesos: cómo entra el trabajo, qué recorrido sigue y dónde se producen los cuellos de botella.
- Sistemas actuales identificados y valoración de cuáles mantener, conectar o sustituir.
- Problemas detectados: fugas de control, dependencias de personas, tareas repetitivas, retrabajo y riesgos operativos.
- Oportunidades de automatización: qué puede automatizarse, qué necesita un agente IA y qué debe seguir siendo humano.
- Prioridades por impacto y dificultad: qué conviene tocar primero y qué puede esperar.
- Propuesta de implantación por fases, con alcance, calendario y estimación económica por bloque.
Una sesión corta, concreta y orientada a acción.
El diagnóstico no es un proyecto largo. Es una sesión de trabajo de 3 horas con las personas que conocen la operación real, seguida de un informe con propuesta.
Reunión de trabajo · 3 horas
Nos sentamos con los responsables de administración, comercial, producción, operaciones o dirección. Revisamos el recorrido completo del trabajo: desde que entra hasta que se cierra. Presencial o remoto.
Análisis y síntesis
Con la información recogida, mByte analiza procesos, herramientas, dependencias, documentos, datos y tareas repetitivas. Identificamos qué puede ordenarse, qué puede automatizarse y qué necesita seguir siendo humano.
Informe y propuesta
Entregamos un documento con mapa de procesos, problemas detectados, automatizaciones recomendadas, prioridades y una propuesta de implantación por fases con alcance, calendario y estimación económica por bloque.
Qué puedes preparar para aprovechar mejor las 3 horas.
No es obligatorio traer nada. Pero si preparas estos puntos, la sesión será más concreta y el informe posterior más útil.
- Ejemplos reales recientes: pedidos, solicitudes, incidencias o reservas del último mes.
- Listado de sistemas y herramientas que usáis hoy: ERP, CRM, Excel, email, Drive, TPV, software específico.
- Documentos o plantillas que usáis en el día a día: presupuestos, hojas de pedido, fichas, catálogos.
- Los 3-5 problemas que más os cuestan tiempo, errores o estrés.
- Tipos de consultas frecuentes de clientes o proveedores.
- Casos donde el servicio se haya visto afectado por falta de información, retrasos o coordinación.
El diagnóstico no obliga a contratar la implantación.
Su función es definir con claridad qué automatizaciones tienen sentido, en qué orden conviene implantarlas y qué coste tendría cada fase. Si decides no seguir, te quedas con el informe y con una visión clara de tu operación.
Si después del diagnóstico se plantea una implantación, se presenta una propuesta por fases: cada bloque tiene alcance definido, precio cerrado y calendario. No vendemos bolsas de horas ni proyectos abiertos.
Cuéntanos dónde se está perdiendo control.
Con unas pocas respuestas podemos valorar si el diagnóstico tiene sentido para tu empresa, qué alcance inicial sería razonable y qué personas deberían estar en la sesión.
Diagnóstico operativo
El importe final depende del tamaño de la empresa, número de áreas a revisar, sistemas existentes y complejidad de la operación.