La regulación importa. Pero una política guardada en una carpeta no controla un agente, no limita un permiso y no recupera una operación. En mByte tratamos el cumplimiento como una propiedad del sistema: debe estar en el diseño, en las pruebas y en la forma de operar cada instalación.

El Reglamento (UE) 2024/1689 —el Reglamento europeo de Inteligencia Artificial o AI Act— entró en vigor el 1 de agosto de 2024. Algunas obligaciones comenzaron antes y otras tienen fechas posteriores. El 2 de agosto de 2026 es su fecha general de aplicación y, sobre todo para las empresas que usan asistentes, agentes o contenido generado con IA, activa las obligaciones de transparencia del artículo 50.

Además, el Reglamento (UE) 2026/1744, conocido como Ómnibus digital sobre IA, modificó el calendario pocas semanas antes. Aplazó los requisitos técnicos de los sistemas de alto riesgo, pero no aplazó la transparencia, las prácticas prohibidas ni la obligación de adoptar medidas de alfabetización en IA.

Desde 02.08.2026

Transparencia

Las personas deben saber cuándo interactúan directamente con determinados sistemas de IA y cuándo están ante ciertos contenidos sintéticos.

Ya aplicaba

Uso responsable

Las prácticas prohibidas y la alfabetización en IA se aplican desde febrero de 2025. En agosto de 2026 arranca su supervisión efectiva.

Más adelante

Alto riesgo

El bloque técnico se desplaza al 2 de diciembre de 2027 para anexo III y al 2 de agosto de 2028 para productos del anexo I.

Qué cambió realmente el 2 de agosto.

La respuesta breve es: transparencia aplicable y supervisión con capacidad sancionadora sobre varias obligaciones que ya existían. No significa que toda herramienta con IA sea de alto riesgo, que toda empresa necesite un marcado CE ni que todos los bloques del Reglamento hayan empezado el mismo día.

Empiezan a aplicarse las disposiciones generales, la alfabetización en IA y las prácticas prohibidas.

Se aplica la mayor parte del Reglamento, incluidas las obligaciones de transparencia del artículo 50. Comienza la ejecución a escala nacional y europea sobre los bloques aplicables.

Termina la transición específica del marcado técnico para determinados sistemas generativos introducidos antes del 2 de agosto de 2026 y se aplican nuevas prohibiciones incorporadas por el Ómnibus.

Empiezan los requisitos del capítulo III para sistemas de alto riesgo clasificados por el anexo III, como determinados usos en empleo, educación o acceso a servicios esenciales.

Empiezan los requisitos para sistemas de alto riesgo integrados en productos regulados del anexo I.

Decir que «la Ley de IA entró en vigor el 2 de agosto de 2026» es impreciso. Entró en vigor en 2024. Desde agosto de 2026 se aplica de forma general, con excepciones y un calendario que el Ómnibus acaba de modificar.

El Reglamento también alcanza a actores establecidos fuera de la Unión cuando introducen sistemas en el mercado europeo, los usan en la Unión o sus resultados se utilizan allí. Por eso el domicilio paraguayo de mByte no reduce el estándar aplicable a una instalación destinada a España o a personas situadas en la UE.

Qué debe poder demostrar una empresa desde ahora.

1. Que la persona sabe cuándo habla con una IA

El proveedor de un sistema diseñado para interactuar directamente con personas físicas debe hacer que estas sean informadas de que están ante una IA, salvo que resulte evidente. La Comisión aclara que el aviso debe aparecer desde el inicio de la primera interacción, de forma clara, distinguible y accesible.

La obligación jurídica de diseño recae en el proveedor, pero la empresa que despliega el sistema no debería borrar el aviso ni esconderlo en una política de privacidad. En proyectos a medida, además, una empresa puede convertirse en proveedor si pone el sistema en servicio bajo su propio nombre o marca. El rol se decide por lo que cada parte hace, no por la etiqueta del contrato.

2. Que el contenido sintético se trata según su tipo y finalidad

Los proveedores de sistemas generativos deben incorporar marcado técnico detectable en determinados contenidos. Los responsables del despliegue deben revelar de forma visible o audible los deepfakes y también los textos generados o manipulados con IA que se publiquen para informar al público sobre asuntos de interés público, salvo que exista revisión humana sustantiva, control editorial y una persona física o jurídica que asuma la responsabilidad editorial.

Corregir ortografía no equivale a revisar el fondo. Contrastar hechos, revisar fuentes y tener autoridad real para aprobar, modificar o rechazar el texto sí forma parte de un control editorial.

3. Que las personas que operan la IA entienden su uso

La alfabetización en IA no obliga a comprar un curso concreto ni a garantizar que cada empleado alcance una nota. El artículo 4, modificado por el Ómnibus, exige adoptar medidas proporcionadas para apoyar esa alfabetización, teniendo en cuenta experiencia, formación, contexto de uso y personas afectadas.

En la práctica, una empresa necesita explicar qué sistemas están autorizados, para qué pueden usarse, qué errores son previsibles, qué información no debe introducirse y cuándo debe intervenir una persona. Y conviene conservar evidencia de esas medidas.

4. Que no usa prácticas prohibidas

Desde febrero de 2025 están prohibidos, entre otros supuestos, determinados usos manipuladores, la explotación dañina de vulnerabilidades, ciertas formas de puntuación social y la inferencia de emociones en el trabajo o la educación, salvo excepciones muy concretas de naturaleza médica o de seguridad. El análisis debe hacerse antes de activar una función, no después de una queja.

5. Que sabe si su caso es de alto riesgo

El aplazamiento no convierte el alto riesgo en un problema para 2027. Si una empresa prepara un sistema para selección de personal, evaluación de trabajadores, educación, crédito, servicios esenciales u otros ámbitos del anexo III, debe clasificarlo ahora, diseñar la evidencia y evitar decisiones irreversibles que luego hagan imposible cumplir.

Un inventario de herramientas no basta. Para cada caso de uso hay que saber quién es proveedor, quién despliega, a qué personas afecta, qué datos usa, qué decisión apoya o ejecuta y qué salida humana existe.

Cómo lo convertimos en operación dentro de mByte.

No presentamos estos controles como una certificación universal ni como asesoramiento jurídico. Son el estándar operativo con el que diseñamos, activamos y mantenemos las instalaciones mByte. La obligación concreta se confirma en cada proyecto según el caso de uso, el sector, los datos y el rol de cada parte.

Alcance, rol y riesgo antes de construir

Documentamos finalidad, usuarios, canales, datos, responsable humano, proveedor, responsable del despliegue y nivel de riesgo. Un uso prohibido no entra en producción. Un uso sensible no se trata como una automatización ordinaria.

Evidencia · alcance, responsables y límites aprobados

Identificación desde el primer contacto

Los asistentes que hablan con personas se identifican al inicio como automáticos o como sistemas de IA. El texto se aprueba por canal —voz, WhatsApp, chat, email u otros— y se verifica antes de operar el flujo principal.

Evidencia · mensaje aprobado y prueba de extremo a extremo

Autonomía proporcional al daño posible

Cada instalación tiene un nivel de autonomía y una matriz de acciones: permitidas, sujetas a aprobación del cliente, sujetas a mByte o bloqueadas. Las excepciones, las decisiones relevantes y los casos con personas vulnerables salen del camino automático.

Evidencia · reglas de aprobación y escalado

Datos aislados y acceso mínimo

Cada cliente trabaja en un entorno separado y solo con los sistemas y datos necesarios para el proceso autorizado. Los secretos no se exponen al usuario final. Los datos sensibles exigen controles reforzados, base jurídica, contrato y validación específica.

Evidencia · permisos por rol y separación comprobada

No entrenamos modelos con datos del cliente

La información del cliente se usa para prestar el servicio acordado, no para entrenar modelos propios. Definimos finalidad, conservación, subencargados y transferencias en la documentación contractual aplicable.

Evidencia · contrato, alcance y anexo de tratamiento

Trazabilidad en lugar de caja negra

El trabajo relevante deja registro: qué entró, qué regla se aplicó, qué acción se preparó o ejecutó, qué excepción apareció y quién decidió. Los incidentes y cambios se convierten en casos revisables, no en conversaciones perdidas.

Evidencia · historial operativo e incidencias

Prueba, vigilancia y recuperación

Una instalación no se activa porque una demo funcione. Probamos el flujo principal y sus excepciones, vigilamos canales y tareas críticas, conservamos copias de seguridad verificadas y mantenemos procedimientos de restauración y reversión.

Evidencia · pruebas, salud y recuperación verificada

Aprendizaje con aprobación, no deriva silenciosa

El sistema puede proponer mejoras a partir de situaciones repetidas, pero los cambios sensibles de procedimiento, permisos, comportamiento o integración requieren revisión. Las personas que operan la instalación reciben contexto, límites, criterios de escalado y procedimientos ajustados a su rol.

Evidencia · propuesta, revisión y versión aprobada

Este diseño es más exigente que colocar un aviso genérico al pie de una web. La transparencia solo funciona si coincide con el comportamiento real del sistema; la supervisión solo existe si la persona puede entender, detener o corregir; y la trazabilidad solo sirve si permite reconstruir lo ocurrido.

Qué puede esperar un cliente de mByte.

La confianza no exige revelar la arquitectura interna ni convertir al cliente en administrador técnico. Exige que pueda saber qué se ha implantado, qué puede hacer, qué no puede hacer y quién responde cuando aparece una excepción.

  • Antes de activar: alcance, responsable humano, canales, datos, límites de autonomía y criterios de aprobación.
  • Durante la implantación: mensajes de transparencia, permisos mínimos, procedimientos, prueba del flujo principal y prueba de una excepción.
  • En operación: historial de actividad relevante, estado del sistema, incidencias escaladas y cambios documentados.
  • En evolución: propuestas de mejora separadas de los datos del negocio y aplicadas solo tras la revisión correspondiente.

Para instalaciones que ya estaban operativas antes del 2 de agosto, el estándar mByte exige revisar de nuevo los puntos de contacto con personas, el inventario de casos de uso, los mensajes iniciales y la evidencia de formación y supervisión. No damos por cumplido un control porque figure en una plantilla.

Nuestra regla de activación es sencilla: una instalación no está gobernada solo porque funcione. Debe poder operar, escalar una excepción, dejar evidencia, recuperarse y mejorar sin saltarse la revisión humana que corresponda.

El cumplimiento es compartido. La responsabilidad también.

mByte

Diseña y opera controles

Clasifica el caso con el cliente, configura límites y transparencia, prueba, documenta, vigila y mantiene la instalación dentro del alcance acordado.

Cliente

Define finalidad y autoridad

Confirma el uso legítimo, las personas responsables, las bases aplicables, los datos autorizados y las decisiones que deben permanecer bajo control humano.

El reparto exacto depende de si mByte y el cliente actúan como proveedor, responsable del despliegue u otro operador en cada caso. Un contrato puede ordenar tareas, pero no elimina las obligaciones que el Reglamento atribuye a cada rol.

La IA tampoco desplaza al RGPD, la LOPDGDD, la normativa laboral, de consumo, sanitaria o sectorial. Cuando hay datos personales o decisiones con impacto, ambas capas deben analizarse juntas. En los casos que lo requieren, mByte trabaja con asesoramiento jurídico o con el responsable de protección de datos del cliente; no sustituye esas funciones profesionales.

Lo que no prometemos

  • No prometemos «cumplimiento absoluto» con una etiqueta comercial.
  • No tratamos todos los sistemas como iguales ni todos los riesgos como altos.
  • No usamos la supervisión humana como una frase si nadie tiene autoridad o información para intervenir.
  • No ocultamos una interacción automática para que parezca una persona.
  • No consideramos una política escrita como sustituto de una prueba real.

Fuentes oficiales y fecha de corte.

Artículo comprobado el 4 de agosto de 2026. Hemos priorizado texto normativo y documentación de la Comisión Europea. Las guías ayudan a interpretar la aplicación práctica; el texto legal y la actuación de las autoridades competentes prevalecen.

  1. Reglamento (UE) 2024/1689 de Inteligencia ArtificialDiario Oficial de la Unión Europea · texto base del AI Act.
  2. Reglamento (UE) 2026/1744, Ómnibus digital sobre IATexto oficial en español · modificación de alfabetización, calendario de alto riesgo y transición del artículo 50.2.
  3. Directrices de la Comisión sobre las obligaciones de transparenciaPublicadas el 20 de julio de 2026 · alcance y aplicación del artículo 50.
  4. Preguntas y respuestas de la Comisión sobre el artículo 50Interacción con IA, marcado, deepfakes, textos de interés público y revisión editorial.
  5. Preguntas y respuestas sobre alfabetización en IAComisión Europea · medidas proporcionadas del artículo 4.
  6. Calendario de aplicación del AI ActAI Act Service Desk de la Comisión · calendario actualizado tras el Ómnibus.